¿QUIERES CRUZAR A TU PERRA?
Autor: Alejandra Pardo Menéndez.
Tu perrita, tu linda y educada perrita, va a tener cachorritos. Conseguiste
un macho para cruzarla y ahora se va a hacer realidad tu sueño. Toda
la familia espera emocionada, los niños están impacientes. Tu
perrita tiene, por fin, ocho sanos y gorditos cachorritos…están
hermosos y todos son igualitos a ella. Los perritos crecen felices y bien alimentados,
todos encuentran una muy buena casa, donde los van a querer mucho… y tú
obtuviste una buena cantidad de dinero con su venta.
Perfecto….¿no?
Pero, ¿sabías que existen muchos, muchísimos factores que
pueden hacer que la realidad sea muy lejana a esta imagen perfecta?. Muchas
cosas pueden salir mal…y hacer que tu fantasía se convierta en
una pesadilla. Algunas personas creen que criar una camada es dejar las cosas
a “la Madre Naturaleza”, que todo será natural y normal;
pero el perro ya es una especie doméstica en la que el hombre ha influido
por muchísimos años, y por lo tanto, no siempre se puede esperar
que todo salga bien sólo por el hecho de ser algo “natural”.Vayamos
por partes.
Para tener una camada, primero hay que seleccionar a los futuros padres:
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS: EL ESTÄNDAR RACIAL
Tu perrita quizá sea linda, tal vez sea muy buena o muy dócil,
o una gran guardiana…pero ¿es realmente una fiel representante
de su raza?
Cada raza fue creada con un cierto propósito, y existen ya más
de 400 razas en el mundo. Hay una raza para cada gusto y estilo. Si tu perrita
es de una raza en especial, es importante que presente buenas características
propias de su raza, y que tanto físicamente (su estructura) como su temperamento
sean impecables.
¿Por qué? Porque cada perro necesita tener ciertas características
físicas para poder cumplir su función, y eso lo establece su “estandar
racial”. Cuando un perro va a exposiciones, los jueces especializados
comparan sus características con las de un perro de su raza que sería
“ideal”. Esto es muy importante, porque si un perro tiene buena
cabeza, o buenas angulaciones, o un tamaño correcto, por ejemplo, significa
que es un perro que puede realizar su trabajo de manera adecuada, ya sea la
guardia, el pastoreo, la cacería, o cualquiera que sea la función
original de su raza.
Ahora bien, quizá te preguntes para qué es esto si tu perrita
no la utilizas para cazar, o para guardar un rebaño…quizá
ella sólo es tu compañía. Sólo la quieres de mascota,
¿no? . Entonces ¿para qué sirve si ella cumple o no con
un estándar para su raza? Bueno, pues aunque ella solo sea tu fiel compañera
casera, si no tiene las características de su raza, puede tener problemas
graves. Por ejemplo, si la posición de sus patas no es la ideal, podría
no ser capaz de correr por largas distancias sin cansarse excesivamente, podría
quedarse coja muy joven, podría tener problemas articulares dolorosos.
Si su color no es “permitido” en su raza, quizá se deba a
que está relacionado con que los perros de ese color comúnmente
son ciegos o sordos. ¡Cualquier aspecto de un perro mencionado en su estándar,
puede repercutir en su salud! ¡Por eso es TAN importante que tu perrita
(y por supuesto, también su novio) tengan una excelente calidad, verificable
en un concurso!
Además, hay miles de perros de raza pura abandonados cada año.
Muchos de ellos son hermosos y algunos hasta tienen registros o pedigree. Si
tantos perritos finos acaban en antirrábicos o en situaciones peores…¿cómo
puedes prometerle un buen futuro a cachorros que no son tan buenos representantes
de su raza? La gente es muy elitista, y busca cada vez mejores cachorros.
Si tu perrita no es de una raza en específico (criolla o cruzada), mejor
ni consideres cruzarla. Encontrarles casa a perritos cruzados es una tarea titánica.
Difícilmente alguien los compra, y a la gente que se le regalan perros
muy fácilmente los tira al menor problema.. “Al fin que ni me costó
nada” .
SALUD Y ENFERMEDADES GENÉTICAS.
Ese es solo el principio. Tu perrita parece estar sana…en realidad nunca
ha sido enfermiza. Y ya viste a su novio y también se ve sano. Pero verse
sano no significa estarlo, y menos significa que no se va a transmitir ninguna
otra enfermedad genéticamente a los cachorros.
Todas las razas presentan varias enfermedades genéticas, es decir, problemas
físicos de leves a muy graves, que transmiten los padres a sus cachorros.
Algunos son muy evidentes, y si los papás se ven enfermos, los cachorros
seguramente lo estarán. Por eso nunca deben cruzarse perros que estén
cojos, vean mal, oigan mal, tengan problemas de piel, alergias fuertes, o alguna
otra enfermedad.
Aún así, la mayoría de enfermedades genéticas no
son tan obvias, y los padres, aún viéndose sanos, pueden transmitir
un problema a su camada. La displasia de cadera, por ejemplo, afecta a casi
todas las razas grandes, y algunas medianas, y puede hacer que los cachorros
necesiten cirugías muy costosas para poder caminar, o que incluso sea
mejor sacrificarlos a temprana edad. También muchas razas presentan Atrofia
Progresiva de Retina…y los cachorros pueden estar completamente ciegos
a los 3 años, o antes. También puede haber graves defectos en
el corazón de los cachorritos, o sus pulmones, o en su sangre y tener
problemas de coagulación. O quizá tendrán desórdenes
hormonales toda su vida... o perderán todo su pelo en sus primeros años.
¿Conoces bien la raza que quieres criar? ¿Has estudiado tú
los problemas genéticos que puede tener tu raza? ¿Conoces A FONDO
a ambos perros, sus progenitores, sus ancestros, a todos los perros de sus líneas
genéticas? Si no lo has hecho, detente y no cruces a tu perrita. Tu hermosa
camada puede convertirse en un puñado de cachorritos deformes, o inválidos,
al nacer…o algunos años después, cuando ya son miembros
queridos de una familia. Imagina cómo le rompería el corazón
a sus nuevos dueños el saber que su perrito va a morir muy joven o con
muchos dolores. Para salvar a su fiel amigo, ¿podrán pagar cirugías
de 1500 ó 3000 mil euros... quizá más? Y eso si su condición
tiene remedio.
Antes de cruzar a tu perrita, averigua qué defectos congénitos
afectan su raza, y hazla evaluar (también al macho) para asegurarte de
que están sanos. Acude a especialistas, porque muchos veterinarios generales
no cuentan con el equipo o los conocimientos necesarios para lidiar con esto.
Busca un ortopedista, o un oculista canino…o algún experto en problemas
cardiacos. ¡¡¡¡¿¿¿Suena caro????!!!
Lo es, vas a gastar bastante en esto, pero es el único modo de asegurarte
mayores probabilidades de tener una camada sana. En algunos casos, incluso es
necesaria una certificación especial, por escrito, de la salud del perro
contra los principales defectos genéticos de su raza.
También tienes que verificar el estado de ambos perros justo en el momento
de pensar en cruzarlos. Los dos tienen que estar en excelentes condiciones de
peso, de pelaje, de su dentadura. ¿Han tenido enfermedades recientes?
Es recomendable, por lo menos, practicarles un análisis de sangre, de
orina y algunos cultivos bacterianos a cada uno, para verificar que el momento
sea adecuado.
Si no lo haces estás arriesgando a la perrita a tener complicaciones
en su embarazo, o en su parto, o a contraer infecciones que se pueden transmitir
mutuamente entre el macho y la hembra, como la brucelosis.
TIEMPO Y DINERO.
Bien, si ambos perros han pasado hasta ahora sus pruebas, son buenos representantes
de su raza, y se encuentran libres de enfermedades, ahora debes considerar si
tienes la infraestructura necesaria.
¿Tienes el tiempo para cuidar a la mamá y los cachorros?
El celo de las perritas dura en promedio unas tres semanas. ¿Estás
dispuesto a cuidarla, protegerla y llevarla a cruzar en el momento adecuado?
A veces ese “momento adecuado” debe ser también determinado
por un veterinario (¡más gastos!) por medio de una citología…
y quizá no se coordine con tu día libre, o con el lapso de menos
tráfico para llevarla a cruzar. Tu perrita puede cruzarse en minutos…o
hacerte esperar a ti y a su galán varias horas antes de decidirse a aceptar
al macho. Pueden ser necesarias varias montas. A veces se le tiene que ayudar
a uno de los perros o a los dos…a veces es imposible que cierta pareja
se cruce..y habrás perdido bastante tiempo valioso. Siempre debe haber
alguien presente en el momento de la monta, ya que a veces los perros pueden
lastimarse.
Una perrita embarazada se puede poner sensible y necesitar más compañía
de lo normal ¿tienes tiempo?
Puede ser necesario llevarla con el veterinario a verificar su estado a hacer
una ecografía o radiografías ¿tienes tiempo?
Puede decidir tener sus cachorros en la madrugada (lo más común
¿tienes tiempo?)
¿Qué tal si al día siguiente tienes que trabajar... o los
niños deben ir a la escuela? ¿Qué tal si el trabajo de
parto le lleva más de un día? ¿podrás dejar de asistir
a tu trabajo o tus obligaciones? ¿tienes tiempo?
¡No se puede dejar a una perrita sola en el parto, ya que hay complicaciones
posibles que pueden atentar contra la vida de ella y sus cachorros! ¿Te
vas a quedar a dormir con ella... un día, dos días... más
días?
¿Qué pasa si ella es una de esas mamás que no atienden
a sus cachorritos, que los agraden, que no tienen suficiente leche, que necesitó
una cesárea y está dormida? ¿Qué pasa si hubo un
problema y tu perrita murió?
¿¡Puedes cuidar a su camada día y noche, cada par de horas
durante su primer mes y medio?! ¿Tienes tiempo?
Tendrías que olvidarte de salidas, de dormir una noche entera, de fiestas
y reuniones... porque los cachorritos tienen hambre... o tienen frío...
o les dio diarrea.
Ahora piensa en los gastos. Muchísima gente cree que criar perros es
un buen negocio. ¿Tú también lo crees? ¿Cuánto
crees que cuestan los estudios de salud de ambos perros?
Veamos…tendrías que pagar:
• Gastos veterinarios antes de la cruza
• Asesoría veterinaria durante la cruza,
• Probablemente te cobren por la monta, ya sea dinero o un cachorro
• Alimentación especial de la perrita mientras está gestante
(algunas son muy exigentes)
• Vacunación y desparasitación de ambos perros antes de
la cruza
• Diagnóstico de que la perrita está embarazada, ya sea
palpación, ultrasonido o radiografía
• Chequeo de los cachorritos y la mamá después del parto
• Alimentación de los cachorritos (los cachorros comen muchísimo)
• Vacunas y desparacitación de los cachorros
• Gastos por anunciar la camada
• Cirugías en caso de necesitar corte de cola, orejas, espolones…según
la raza.
Y eso no es todo, si tu perrita necesita cesárea, el costo es elevado.
Considera cuánto te costaría si los cachorros necesitan algún
tratamiento, o si la perrita sufre eclampsia. ¿Qué pasa si la
perrita aborta, o todos nacen muertos? Entonces no podrás recuperar nada
vendiéndolos. Si nacen con defectos y no los puedes vender no ganarás
nada. Tu perrita puede tener piometra, una infección uterina frecuente,
y perder su camada y necesitar una esterilización de urgencia para que
no muera eso significa no más cachorros, y sí al gasto de una
cirugía.
Ahora sí... ¿tienes el dinero suficiente?
¿Puedes pagar una instalación adecuada, una paridera segura y
limpia, un cobertor eléctrico o focos para calentar a los cachorros?
¿Tienes un cuarto privado, tranquilo, pero dentro de casa, para la camada?
Los cachorros no deben nacer en el garaje, en un cuarto en el patio o en la
azotea. Necesitan higiene, supervisión y mucha limpieza, además
de un lugar ventilado pero sin corrientes de aire… ¿tienes un lugar
así? Necesitas toneladas de periódico… va a salir bastante
basura las primeras semanas.
Los perritos empiezan a caminar a las 3 semanas de vida, y para la 5ta. semana
cualquier camada se convierte en un puñado de cachorros juguetones, que
pueden romperte objetos, destrozar alfombras, hacer hoyos en el jardín,
morder cosas. ¿Tienes tiempo para empezar a educarlos…y dinero
para pagar lo que rompan?
¿Qué tal si tardan en venderse, porque la raza no es muy popular
o hay mucha competencia? Piensa en mantener unos 4 ó 5 perritos de varios
meses de edad... piensa en su tamaño, en alimentarlos y cuidarlos adecuadamente.
FUTUROS HOGARES.
Si hasta aquí has sobrevivido a tu camada, ¡felicidades! Pero ahora
viene un paso muy complicado: encontrarle casa a los cachorros.
No es fácil conseguirles casa permanente a los cachorritos. Siempre hay
personas interesadas en ellos, pero ¿podrán dedicarles suficiente
tiempo y atención? ¿sabrán educarlos? ¿podrán
pagar sus gastos veterinarios de por vida? ¿conocen la raza?. Tener un
perro es una responsabilidad para los siguientes 10-12 años de su vida.
¿Cuidarán de ellos todo ese tiempo?
Si tú criaste la camada, eres responsable de ella, y no sólo ahora,
sino que TODA SU VIDA.
¿Quieres que tus cachorritos tiernos y gorditos, al ser grandes, terminen
abandonados en la calle, atropellados, vagando muriendo de hambre o en un refugio
por años sin encontrar hogar? Muchísimos perros, aún caros,
finos y de raza, terminan así. ¿Cómo vas a asegurarte de
que los tuyos no tendrán ese final?
Ahora te podrán decir que les encantan tus cachorros, que los van a cuidar,
que los quieren mucho…¿y luego? La vida da muchas vueltas, la gente
se casa, se divorcia, cambia de trabajo o de residencia, tiene hijos, y las
circunstancias cambian. ¿Qué pasará en 5 ó 10 años?
¿Sabes cómo va a ser tu vida en 10 años? ¿Cómo
puedes esperar que las personas que van a adoptar o comprar tus perritos lo
sepan? La verdad… no lo sabes. Pero un buen criador entrega a sus cachorros
con un contrato por escrito, en el que menciona que si los nuevos dueños
no se pueden hacer cargo del perro, en algún momento de su vida, deben
avisarle a su criador o devolverselo.
¡Qué pasaría si en unos años alguien te habla y te
devuelve a uno de tus perritos? Quizá ya no sea el tierno cachorrito
que recuerdes. Tal vez sea ya un perro mayor que no socializaron bien, y ahora
es un demonio gruñón, que no se deja tocar y ataca a quién
sea. A lo mejor lo atropellaron, y por falta de cuidados ahora cojea o ya está
ciego, o el pelo lo tiene todo sucio y enredado, o tiene problemas de comportamiento
y ensucia toda la casa. ¿Lo aceptarías? Tú eres responsable
de ese y todos los cachorros que criaste, y a lo largo de toda su vida. Es tu
deber asegurarte de que no acaben en la calle o maltratados.
¿Por qué piensas en cruzar a tu perrita? ¿Sabes lo que
necesitas hacer antes, durante y después de que tiene sus cachorros?
¿Conoces a fondo tu raza? ¿Sabes para qué fue creada, con
qué fines, con qué estructura, con qué temperamento ideal?
Sé sincero, ¿Cuál es el motivo de querer “tener perritos”?.
Si es por dinero, difícilmente vas a recuperar siquiera lo que gastaste.
Si es para que los niños vean “el milagro de la vida”, piensa
en hablarles acerca del “milagro de la muerte o el milagro de los defectos
congénitos”. ¿Qué pasaría si tus niños
ven el parto (que de por sí es algo sangriento), y observan como nace
un perro momificado, negro, maloliente, que nunca terminó de formarse,
o si ven a su perrita sufrir por un cachorro atorado y morirse si nadie la atiende,
o ven nacer cachorritos deformes o incompletos? Es difícil para cualquier
adulto pasar por ello, y es más injusto que lo observen los niños
pequeños.
Si te gusta mucho tu mascota, mejor adopta una parecida, de las miles que hay
en refugios, o bien, contacta un criador responsable y ético para conseguir
un cachorro con características específicas.
Si alguien te dijo que tu perro necesita cruzarse para estar sano o para no
morir. Está mintiendo. Ningún perro necesita reproducirse para
sobrevivir o para estar contento. Al contrario, lo mejor que puedes hacer por
tu perro es esterilizarlo, ya que su salud y temperamento pueden mejorar después
de esta sencilla operación.
Si aún después de pensarlo decides criar perros, hazlo éticamente,
de la manera correcta. Infórmate muy bien y conoce todo lo que puede
pasar, lo bueno y lo malo, sé objetivo, no idealista. Criar no es un
sueño hecho realidad, sino una actividad costosa que puede salir totalmente
mal, especialmente si no te preparas lo suficiente. Sé responsable y
busca asesoría de profesionales que te encaminen y asesoren.